Escribir unas palabras para ti después de haber pasado mis últimos diez años cerca tuyo me resulta lo más sencillo y difícil a la vez.
Quien te conoce sabe que no dejaste indiferente, es así, estas líneas las escribe una de tus más fieles admiradoras. Un líder, un amigo, un luchador hasta el último minuto, un padrazo, un profesional excelente, un apasionado de la odontopediatría y de la gente joven.
Recuerdo en la clínica cuando yo estaba de alumna interna en odontopediatría, en el año 2000, atendimos a Lisa, una paciente con parálisis cerebral (no se dejó atender en otras clínicas y la mama no deseaba pasar por una anestesia general si era posible). Con el cariño que le colocaste el papoose, ella se dejó tratar todos sus molares viernes tras viernes y después te daba una abrazo. Me parecía tan difícil conseguir eso, siempre decías que cuando estuviste en México en aquel hospital con niños discapacitados cerca de 2 años los niños eran los pacientes más agradecidos, y es así y tú nos lo has enseñado día a día en la clínica.
Has conseguido sacar lo mejor de cada uno de nosotros, nos has convertido en odontopediatras y apasionados de nuestra vocación. Nos has ayudado a luchar con nuestras inseguridades, pero siempre a nuestro lado. Todos y cada uno de los alumnos de máster que has formado han tenido palabras espectaculares para ti. Llevamos tu marca, la marca Luis Bellet y eso es único.
Has dedicado a la docencia la mayor parte de tu tiempo en estos doce últimos años (aunque ya llevabas unos cuantos en la UB antes de continuar este proyecto en la UIC). Me río al recordar nuestra primera SEOP con presentación en Salamanca, en al año 2003, nos llevaste a tus 8 alumnos de aquel año de máster a Cadaqués y estuvimos hasta las 3 de la madrugada repitiendo y repasando las comunicaciones orales una y otra vez; cambiando diapos, discutiendo bibliografías, etc; y te sentiste tan orgulloso cuando presentamos. Nos dijiste hemos sido los mejores, este año ningún premio pero el que viene nos lo llevamos seguro. Y así fue, tú siempre has confiado en cada uno de nosotros. Parece mentira que el último premio nos lo dieras tú hace unos meses en la SEOP de Oporto.
No sé si seremos capaces de continuar con toda la responsabilidad que nos dejas pero como hasta la última semana has estado con nosotros en la UIC, dándonos una lección de vida, que a pesar de tu dolor y tu sufrimiento, tus alumnos y profesores han sido lo primero.
Tanto nos has involucrado y tiempo invertido que tu mujer y tus hijos comparten un espacio enorme en el corazón. Sólo una persona que te adora y sabe lo importante que esto era para ti, como Susana, nos permitiría entrar en vuestra habitación de hotel a la una de la madrugada para corregir los últimos cambios de una presentación oral. Hace unos meses nos reíamos en la clínica con Susi de ello.
Hace apenas un par de septiembres estábamos en Venezuela. Recuerdo la cara de Vanessa, Sandra y yo escuchándote en una conferencia que diste durante más de 4 horas sobre Cirugía en el paciente pediátrico en la Iberoamericana de Odontopediatría, siempre por supuesto engalanado con tu pin de la UIC y de la SEOP en cada solapa de tu chaqueta de traje. Y lo emocionadas que nos sentimos de escuchar las más de 2000 felicitaciones de los asistentes del congreso: Vanessa me dijo, aún lo recuerdo como si fuese hoy, es que Luis tiene un don.
La facilidad de expresión, la sencillez al tratar los niños en la clínica, todos contentos después de cualquier cirugía y “chocándote los cinco”,… eso es tu huella, Luis.
No sé si sabes los cientos de mails que has recibido de un montón de países; lo difícil que van a resultar las próximas SEOPs con tu ausencia, el día a día en la UIC, dentro y fuera de ella.
Con tu espíritu embaucador y dinámico nos sumerges en tus proyectos, el miércoles antes en nuestra última reunión del año, sólo hablabas de tus proyectos: en septiembre en México, en la próxima SEOP haremos un homenaje a mi padre, sobretodo tenemos que preparar la SEOP de Hueva 2012 con Joaquín,…
Una de tus preocupaciones era que como próximo presidente de la SEOP querías hacer algo especial; siento desvelar tu secreto, creo que la Fundación para niños con pocos recursos era uno de tus planes,…
Lluis has dejado tantas cosas por hacer y todas con tu marca.
Cierro los ojos y no paro de ver imágenes en mi mente, tantos momentos compartidos: tu boda, el abrazo larguísimo en la misa en recuerdo de tu padre, bañándonos bajo el Salto del Ángel, la ilusión por cada graduación, tus palabras con los alumnos,…
Una persona única, un docente espectacular y odontopediatra sin igual.
No sé como Ana va a llevar el día a día sin ti en la clínica; Susana y tus hijos, tus amigos; nosotros (Patri, Sandra S, Sandra B, Vanessa, Fran, Ana, Cris, Ana R, Mónica, yo) en el departamento, todos los profesores, alumnos, personal de la UIC que te tienen un cariño tan especial.
Gracias por toda tu dedicación, tu cariño, tus enseñanzas, tu fe en todos nosotros, tus alegrías, tu carácter fuerte y cercano, tus conocimientos.
No dudó que tu padre, nuestro Papi Bellet, Doctor Ángel Bellet, estará a tu lado, como siempre ha estado con nosotros.
Gràcies Lluis per ser com has estat sempre.
T’admiro i t’anyoro.
Ruth